Temas que se tratan en la formación

de los monaguillos

 

 

SEXTO ENCUENTRO

LOS OBJETOS LITÚRGICOS

 

 

         Querido amigo (a) como monaguillo (a)

         estas asumiendo un ministerio de la comunidad.

 

 

MINISTERIO ES SERVICIO

 

Todo cristiano es llamado a participar de una comunidad y a ocupar una función dentro de ella. Mira cuanta gente está construyendo tu comunidad: el padre, el ministro, las hermanas, las catequistas, los padres de familia, los adolescentes, etc.

 

            Eres importante. Sirviendo en el altar, haces crecer la comunidad.

 

            Tu has de crecer y creces junto.

 

            ¿Cómo es importante sentirse útil?.

 

            Pero, ¿cuál es el servicio del monaguillo?.

 

En la celebración eucarística es donde puedes ayudar a la comunidad. Por eso, vamos a ver juntos algunos puntos de la Misa para entender mejor nuestro servicio. Allá vamos.

 

            Corporal

 

            Es una especie de toallita cuadrada que

            va en el centro del altar. Se llama corporal

            porque sobre ella se coloca la hostia

            consagrada, el Cuerpo de Jesús.

 

            Purificador

 

            Es una toallita alargada parecida a una

            bufanda blanca. Se coloca sobre el cáliz

            quedando las puntas caídas hacia ambos

            lados. Sirve para secar los labios del

            celebrante, el cáliz y el copón, en el final

            de la Misa.

 

            Palia

 

            Es una pieza cuadrada de cartón forrada

            de tela blanca. Es una pieza dura. Sirve

            para cubrir el cáliz con vino, desde el

            ofertorio hasta la comunión. Asimismo

            antes y después de la comunión la palia

            está sobre el cáliz.

 

            Hostia grande

 

            El celebrante consagra para él una hostia

            de mayor tamaño que la de los fieles. Es

            grande para que pueda ser vista por

            todos. Tanto esta hostia como las

            pequeñas son hechas de trigo sin

            fermento.

 

            Copón

 

            Es parecido al cáliz pero cerrado con una

            tapa. En el se colocan las hostias para los

            fieles. Los copones son de metal como el

            cáliz y después de la comunión quedan

            con las hostias consagradas en el

            Sagrario.

 

            Vinajeras

 

            Son dos jarritas de vidrio que contienen

            agua y vino. El vino es para la

            consagración. El agua sirve para tres

            cosas: un poquito es mezclada con el

            vino, en el ofertorio, y el restante sirve

            para purificar los dedos del celebrante,

            el cáliz y el copón después de la

            comunión.

 

            Misal

 

            Para celebrar la Misa, el padre usa un

            libro grande que se llama misal. Contiene:

            las partes fijas de la Misa y las oraciones,

            pero no contiene las lecturas.

            Para las lecturas se usa otro libro llamado

            leccionario.

 

            Crucifijo

 

            Sobre el altar, en el centro puede haber un

            crucifijo, este es importante en la

            celebración eucarística porque recuerda

            el sacrificio de Jesús que derramó su

            Sangre por todos nosotros. La Misa es

            renovación de la muerte de Jesús y su

            Resurrección.

 

            Velas

 

            Sobre el altar se colocan, también dos

            velas, ellas tienen un valor simbólico:

            significan la luz de la fe que nosotros

            recibimos en nuestro bautismo. Nos

            recuerdan que la Misa solamente tiene

            sentido para aquellos que tienen fe, pues

            la Misa también encierra un misterio. La

            luz, nos recuerda además, la presencia

            de Jesús resucitado. Jesús nos pidió que

            fuésemos la luz del mundo.

 

            Vestimentas

 

            ALBA: como celebrante de la Misa el

            padre es hombre que trabaja con cosas

            santas. Por eso usa vestimentas propias

            que lo distinguen de los demás fieles de

            la comunidad. El alba recuerda la ropa de

            Jesús.

 

            ESTOLA: es una faja vertical que se

            coloca en el cuello y las puntas caen hacia

            abajo. Simboliza el poder sacerdotal.

            Acompaña al color del tiempo litúrgico.

 

                      VERDE      simboliza la ESPERANZA

                      BLANCO    simboliza la ALEGRÍA-FIESTA

                      ROJO          simboliza el MARTIRIO Y ESPÍRITU SANTO

                      VIOLETA    simboliza la PENITENCIA

 

CASULLA: es como una capa, pequeñacasita. Acompaña el color del tiempo

litúrgico, como la estola.

 

 

 

DECIMO PRIMER ENCUENTRO

 

EL MONAGUILLO Y LA VOCACIÓN

 

 

 

En Galilea, en la tierra que vivió Jesús, el mar era muy hermoso. Allí había muchos pescadores, entre ellos Pedro y Andrés que eran hermanos. Con el sol, la lluvia, de día o de noche, ellos continuaban pescando. Cierto día, Jesús estaba caminando, cerca del mar y vio a Andrés y a Pedro y los llamó:

 

"Pedro y Andrés síganme

            y haré de ustedes pescadores de hombres".

A partir de ese momento ambos hermanos no se dedicarían más a la pesca, pero irían al encuentro de las personas para llevarlas a Jesús. Esto es lo que Jesús quería significar cuando dijo que serían pescadores de hombres. Entonces, después del llamado, Pedro y Andrés dejaron el barco, las redes, los peces y siguieron a Jesús. Jesús quería formar un grupito de amigos que caminasen con Él haciendo el bien a todos y enseñando el amor en todas las ciudades donde entrasen. Pedro y Andrés aceptaron el llamado de Jesús. Dijeron “sí” y comenzaron a vivir como Jesús. Fueron grandes amigos de Jesús. Pero esta historia no termina aquí. Pedro y Andrés iban junto a Jesús cuando de repente Jesús ve otros dos pescadores y también los llama: Santiago y Juan vengan conmigo. Al padre de Santiago y Juan, que aún no conocían a Jesús no le gustó la idea de que Jesús se llevara a sus dos hijos, que le ayudaban en la pesca. Quedó en el barco, algo enojado. Luego entendió. Jesús hacía el bien, era amigo de todos, quería a los niños pequeños y decía muchas cosas sobre Dios: a todos les agradaba oír hablar a Jesús. No obstante, Jesús, no podía estar en todas partes al mismo tiempo, el necesitaba de gente que le ayudase a anunciar el amor en todo el mundo. Por eso llamó a Pedro, Andrés, Santiago y Juan y muchos otros... En todos los sitios que visitaba hablaban de Jesús y de las cosas que Él enseñaba. Y el grupo de amigos de Jesús iba creciendo....

 

Amigo, así como Jesús llamó a los apóstoles, Él nos llama a cada uno de nosotros para que continuemos su misión, viviendo como Él vivió. Jesús continúa llamando "Ven y sígueme". Hay un momento de nuestra vida en que necesitamos descubrir hacia donde Dios nos llama:

 

¿Para qué sirve mi vida?

¿Qué voy hacer cuando crezca?

 

Este deseo de ser alguien y de hacer cosas por los otros y por la Iglesia, es la voz de Dios que habla bien bajito dentro de nuestro corazón. Es Jesús que nos está llamando como hizo con Pedro, Andrés, Santiago, Juan.

 

Entonces uno reza o se pregunta: ¿Qué quieres de mi Señor?

Es importante descubrir lo que Dios quiere de nosotros.

 

                        ¿PARA QUÉ VOCACIÓN ME LLAMA DIOS?

 

Piensa un poco y después intercambia algunas ideas con tus amigos.

Tu crees en Jesús, por eso cuando oyes su llamado debes responder:

 

¡¡Sí, Señor, quiero seguirte!!

 

Seguir, pero ¿dónde? Existen varios caminos para seguir a Jesús. Es preciso descubrir cuál es la vocación para la que Jesús me llama. Seguir a Jesús significa asumir una tarea en el mundo y en la Iglesia, viviendo lo que Jesús vivió y enseñó.

 

El llamado puede ser para:

 

            Vida sacerdotal

            Vida religiosa

            Vida laical

            Vida misionera

 

Cada uno debe descubrir en cual de estas vocaciones va a sentirse feliz y va a poder servir a Dios y a los otros. Por lo tanto para poder hacer una buena elección, es preciso conocer cada vocación:

 

Vocación Sacerdotal:

 

Es un llamado de Dios a ser padre. La misión del padre es organizar la comunidad y hacer presente a Jesús entre nosotros en los Sacramentos, especialmente en la Eucaristía.

Por la predicación de la Palabra de Dios, el padre nos enseña el camino para llegar a Jesús.

 

Vocación religiosa:

 

            Es la vocación del religioso y la religiosa que se sienten llamados por Dios para una vida consagrada al servicio de la Iglesia. Las hermanas que trabajan en las escuelas, en los hospitales o en las comunidades... son ejemplo de vocaciones para la vida religiosa. También existen hombres que se consagran a Dios y no son padres: son hermanos religiosos.

 

Vocación Laical:

 

Es la vocación del laico. Su misión es vivir como Jesús vivió en todos sus ambientes: trabajo, escuela, en casa... El laico puede ser casado, como nuestros padres, o aún puede quedarse soltero para dedicarse totalmente a los otros. Los laicos que no se casan son llamados consagrados y viven en Institutos Seculares. En la Iglesia el laico puede asumir tareas diversas: como la catequesis, la liturgia, la coordinación de movimientos, trabajo con los jóvenes. Todos estos servicios y actividades que los laicos pueden desempeñar en la comunidad los llamamos ministerios. Ser monaguillo es también un ministerio, un servicio en la comunidad.

¿Tu has pensado en eso?

 

Vocación misionera:

 

Misionero es aquél que se siente llamado por Dios para anunciar a Jesús fuera de su patria, lejos de su tierra. Hay misioneros en el norte del país, en el África, en Asia... en todo el mundo. Pero nosotros debemos ser misioneros en nuestra propia comunidad, porque toda la Iglesia es misionera.

 

 

No olvidar esto:

 

 

TODAS LAS VOCACIONES SON IMPORTANTES

 

Reza para que Dios te ilumine y puedas descubrir tu vocación y seas feliz contribuyendo al crecimiento de la Iglesia.

 

                                    Amigo, nosotros no descubriremos lo

                                    que Dios no pide solos. Necesitamos de

                                    la ayuda de otras personas principalmente

                                    de nuestro padre, del párroco, del catequista,

                                    del coordinador del grupo de monaguillos.

 

                                    Todos ellos nos quieren ayudar a descubrir

                                    nuestra vocación y a responder a Dios

                                    siguiendo a Jesús.

 

                                    Conversa con ellos, pregúntales, visita al

                                    padre o alguna hermana religiosa, trata

                                    siempre de aclarar las dudas.

 

                                    Cuando Jesús te llama para ser:

 

                                                Sacerdote

                                                Religioso(a)

                                                Laico(a)

                                                Misionero(a)

 

                                    Reza mucho, después levántate y sigue a

                                    Jesús. Él te llama como llamó a Pedro,

                                    Andrés, Santiago, Juan... y tantos otros.

 

                                    Está atento para oír su voz. Él habla bien

                                    bajito al corazón.

 

 

 

 

 

TEXTO EXTRAÍDO DEL LIBRO "MONAGUILLOS,

INSTITUTO PASTORAL VOCACIONAL, HERMANDAD DE SACERDOTES OPERARIOS DIOCESANOS".

(PÁG. 33 a 36 y 59 a 63).